
Su cara no es la misma. Aunque animoso, se nota que la preocupación revolotea por su cerebro.
Tomamos, yo cerveza, él un vinito blanco. Casi siempre ha sido así. Bromeé y le pregunte si había hecho testamento. ¿Coño! Acerté, venía de hacerlo.
A mi amigo Paco le han diagnosticado cáncer.
Es la primera vez que me sucede. Por primera vez tengo un amigo a quien veo y veré frecuentemente con esa terrible amenaza. Quién no ha oído aquello de ¿sabes que fulanito (amigo o conocido) tiene esta o cual enfermedad? o incluso cosas peores…… Esto te aflige, pero se supera con facilidad o mejor dicho, se acepta; pero es que mi amigo Paco es cercano, es mi antiguo compañero de trabajo y digo antiguo porque está recién jubilado.
Las primeras impresiones médicas no son buenas. Le han dicho que no tiene operación. Las ramificaciones del jodido cangrejo afectan partes intocables. Por eso pasan directamente a la quimio con la esperanza de que funcione y aniquile la enfermedad. Así lo esperamos todos los que le apreciamos más de lo que él mismo piensa.
Querido Paco, deseo de corazón que salgas de ésta y sigamos haciendo pequeños festejos en los que no falte el cordero regado con distintos vinos y sin que falte para después el imbebible güisqui de “La Perdiz”. Un fuerte abrazo.
