viernes, 5 de octubre de 2018

Síndrome


Allí no había ni una gota de alcohol, Cuando más necesitaba una copa no podía conseguirla.

Cabezas idas, miradas inquisitivas pero vacías, mentes rotas...  Una vez sobrio no me sentía como ellos, yo sólo necesitaba una maldita copa.

Aquel aciago día mi esposa dormía cuando llegué a casa maldiciendo mi vida sin tener noción de las palabras que escupía . Encendí el cigarro y arrojé la cerilla sobre la cama. Instantes después ardía como una pira funeraria. Suerte que mi esposa despertó y saltó sorprendida por el fuego; aún tuvo tiempo de abofetearme mientras pedía ayuda. No hizo falta avisar a los bomberos, mis propios hijos vaciaron unos cuantos cubos de agua acabando con las llamas. Poco después, avergonzado, yo mismo pedí que me encerraran en este manicomio donde una vez sobrio, la carencia el alcohol terminó por volverme loco de verdad. Aquel estado de nervios me azotaba; todo mi cuerpo temblaba sacudiendo cada pedazo de mi carne produciendo dolorosos calambres. La dentadura, extremadamente estropeada, rechinaba constantemente.

Tuvieron que pasar muchos días para que desaparecieran aquellas visiones que me amedrentaban y por fin alcanzar cierta templanza con la que iniciar un pequeño descanso.

Pero aquello ya no era vida. Vivía en una ensoñación constante; era como un letargo pausado. el tiempo se relativizó impidiéndome reconocer la noche y el día. Andaba arrastrando  los pies sin fuerzas... Cruzar la mirada con la de mi mujer o la de mis hijos me inquietaba y me avergonzaba terriblemente. 

No lo sabía, pero el final estaba cerca. El acto de locura final estaba por llegar. No fue demasiado difícil: me senté en el alfeizar de la terraza, levanté la mano que sujetaba aquella botella y tragué hasta acabar con mi asesino... El tímido impulso de bajarla, arrastró mi cuerpo que cayó al asfalto en una posición imposible produciendo un último sonido... el sonido de la muerte, el craquear de multitud de huesos rotos.

Así acabé con el drama de mi vida y ahora desde este frío lugar, desearía estar vivo y poder abrazar a mis seres queridos y pedirles perdón por haberles causado tanto sufrimiento. Todos los días hablo con ellos. A veces pienso que reciben mi mensaje: os amé profundamente mientras viví... hasta que morí en vida.


lunes, 6 de marzo de 2017

Gastañaga


Adoro a los catetos. Esos hombres y mujeres que por lo general cuando visitas su pueblo te abren la casa y la nevera y a pocos ruegos te enseñan el pueblo y a su gente. Ay si hubieran tenido oportunidades... hoy serían buenos médicos o ingenieros o insignes escritores, pero la adversidad económica  no les permitió ser conocedores de las letras y las ciencias. Sólo saben y muy bien sacar provecho de tierras y animales para que tú comas y engordes. Es curioso, pero uno de los sitios en los que me he encontrado a esos buenos catetos ha sido en el país vasco, porque amiga Gastañaga, "Jesules giles" hay en todas partes,

En cuento a lo de españoles atrasados... ¿No sigue habiendo allá por esas tierras de Euscadi sociedades gastronómicas a las que no se permite la entrada a las féminas? Eso en el resto de España no está bien visto, es más se considera un atraso. Eso sí, en los salarios estamos peor que vosotros. Será por aquello de los fueros de 1841, ¡Que suerte!
Transijo, pero si voy a Bilbao a vender mis artículos, me guardaré muy mucho de decir al posible cliente: - Oye tú, Cara anchoa o cateto o atrasado mira lo que tengo, porque seguramente no me miraría bien y lo más probable es que me llevara una buena hostia.
Que suerte tienes viviendo en un sitio privilegiado. Seguramente no lo mereces.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Lo que está por venír


La novela de Pablo de Aguilar González nos traslada a los estertores de la España de la Segunda República cuando balas y bombas silbaban sin descanso. Unas páginas, que hacen que su lectura sea fácil y fluida, nos cuentan a través de los ojos de una prostituta, las peripecias de todos los personajes en unos días tan difíciles. Conspiraciones para matar, traiciones, violaciones, sexo con y sin amor, conducen el texto por una trama que no permite que abandones su lectura hasta el final. Muy recomendable.

La lectura que evoca la huida en la que participa el bando republicano hacia el país vecino, podría hacernos reflexionar sobre el éxodo que hoy está sufriendo la población siria a la Europa de "las oportunidades", pero ese es otro tema...

viernes, 4 de septiembre de 2015

Aylan Kurdi


Para parar esta guerra no habrá más remedio que entrar en ella y entrar con todo el poderío posible  y acabar con las atrocidades de estos que dicen llamarse Estado Islámico cuando en realidad son un hatajo de desalmados (por llamarlos suavemente) con mentes retrogradas que gobiernan estrujando cerebros, a todas luces débiles de sesera e imponiendo el miedo como arma letal. No he leído el Corán (el libro sagrado del Islam), tal vez debería hacerlo para tratar de entender todos estos acontecimientos, pero estoy seguro de que ese libro santo no prédica que haya que ejecutar a seres humanos por el simple hecho de estar en el momento y lugar equivocado o pertenecer a otra etnia o religión.

Hago esta reflexión tras despertar como el resto del mundo al contemplar a esa criatura que boca abajo yacía sin vida en la orilla de una turística playa turca, y que pertenecía a una familia, cuya madre y hermano murieron de la misma forma. Todos huían de las balas, explosivos y otros "juguetes" bélicos que silban sin parar en Siria. Los afectados, por esta catástrofe que pretendían llegar a Grecia y seguir un largo camino donde encontrar la paz, no pudieron imaginar que existía otro gran peligro en las profundas aguas del mar. Des
cansen en una merecida paz.
Nota: He preferido sacar una foto de Aylan Kurdi cuando todavía estaba lleno de vida.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Agua va....


Algo tendrá el agua cuando la bendicen, corean algunos. Y esas mentes pensantes que nos gobiernan y que nos cuestan nuestros buenos dineros no hacen algo más con ese maná, salvo eso, dejar que la bendigan.
El amigo Arquímedes, ése si que era listo, sabía que después de llenarse un recipiente con un líquido, si le echas más, se sale. Dicho así a lo bruto, eso es lo que le ha pasado al Ebro y mientras tanto en esta tierra mía, se secan hasta los cactus.
Bueno pues dicho esto, la cosa parece fácil, si el ser humano ya hace tiempo, supo construir pirámides donde no había piedras y más recientemente ha sabido romper la tierra para hacer canales que comunican océanos, será capaz de dotar la España seca y la mojada, de las construcciones necesarias que arreglen el entuerto y que cuando sobre el agua de un lado la echen para que del otro la cojan, aunque sea para regar los "malditos campos de golf".  Y que nadie diga que eso cuesta muchos cuartos, que lo que es un hucha sin fondo es el pago de indemnizaciones millonarias que reclaman las comunidades declarando zona catastrófica, ora sí ora también, una por sequía y otra por inundación.




lunes, 16 de febrero de 2015

El chocolate de La Luz

En ese momento supe lo amargo que es el cacao cuando aún no se ha tratado. Corrían los primeros años de la década de los setenta, cuando en una de aquellas visitas con acampada que realicé al Monasterio de la Luz, nos enseñaron, a mí y a patrulla de exploradores a la que pertenecía, la fábrica de chocolate que se escondía entre los muros de aquella edificación monacal. El periódico de ayer mencionaba a aquellos monjes que tuve la suerte de conocer: Matías, el que mandaba, al tímido Rafael que cocinaba (muy bien por cierto) y a Manuel, el que todo lo guardaba. Sin embargo, el autor de la noticia omitió a un cuarto lego, al simpático hermano Arsenio, quien además de abrir y cerrar puertas, bromeaba con todos poniendo rima y sacando punta a todo lo que se decía. Fue este hermano quien nos enseñó, porque así lo quiso, aquellas maquinas, algún tiempo dormidas pero no muertas, que por un momento puso en marcha para obsequiarnos a cada uno de nosotros con una tableta de chocolate recién etiquetada. Efectivamente, tal y como decía la noticia, la fábrica estuvo cerrada y fue Arsenio quién nos explicó que los motivos  del cierre se debían a las dificultades económicas que albergaba tener que pagar al fisco con los reducidos beneficios que  por entonces se obtenían del chocolate. También recuerdo que nos mostró la cripta en la que yacían los restos de monjes antepasados e incluso un osario en el que a través de un ventanuco se podían ver osamentas y calaveras. Bueno me estoy desviando, no era de esto de lo que yo quería hablar. La cuestión es que hace un par de meses, a la salida de mi parroquia dos jóvenes monjes vendían como si de hippies se tratara, pulseras y cruces de alambre las unas y de madera las otras. Mientras adquiría alguna de aquellas "joyas" pregunté que de dónde eran; respondieron que eran hermanos de la Luz. No pude cambiar más impresiones con ellos, pues los feligreses que salían de misa rodearon en un instante aquel improvisado puesto, dificultado sobre manera cualquier tipo de conversación, por lo que opté por huir de aquel eventual comercio.  Fue de camino a mi casa cuando recordé aquella fábrica de chocolate pensando que tal vez todavía existiera entre aquellas paredes del monasterio  y que bien podrían aquellos monjes ponerla en marcha y probar suerte con la venta de aquel manjar. Por eso, he escrito estas líneas, por eso he hecho esta reflexión, por eso, y porque la noticia del periódico de ayer anunciaba que la fábrica de chocolate del Monasterio de la Luz se despierta y vuelve a poner en marcha su maquinaria. SUERTE...!!!

martes, 6 de enero de 2015

Un borrón

Que le tengo cariño a Molina de Segura es sabido por muchos. Tengo buenos amigos allí, y cuando voy me siento muy querido y bien tratado por sus gentes. Bien, pues ayer me invitaron a pasar la tarde y disfrutar de la Cabalgata, cosa que hice encantado. Transcurridas algunas horas, la llamada de la naturaleza hizo que buscara donde aflojar la vejiga. La experiencia de muchos viajes me dice que los aparcamientos subterraneos tienen "servicios para ese uso", he aquí el "borrón": el aparcamiento que se encuentra en las inmediaciones del ayuntamiento, ese muchacho calvo, de treinta años (más o menos), regordete y de estatura escasa, mientras tecleaba un ordenador me dijo que no, que esos servicios sólo son para clientes. Yo le dije que tal vez otro día lo fuera pero que me urgía mear, a lo que respondió que eran órdenes de la dirección de la empresa. Pues yo le digo a él y a la dirección de la empresa en murciano para que se entienda: "VERSE A LA MIERDA" y de paso les echo una maldición que me callo como un deseo, para que se cumpla.

miércoles, 18 de junio de 2014

Paseo por el río Chicamo



Al final todos acabamos mojados. El agua transcurre por un estrecho pasillo rodeando rocas, cañas, árboles y toda la abundante vegetación de la zona, que convierte su curso en una serie de vericuetos maravillosos donde no faltan pequeños saltos que producen ese armonioso e inconfundible sonido del agua en movimiento.

En las inmediaciones de Macisvenda, localidad próxima a Abanilla, dejamos los coches y comenzamos la excursión. El cauce del río Chicamo se encuentra en un cañón por cuya base, fluye un riachuelo que a menudo tendrás que atravesar con el consiguiente riesgo de que los pies no permanezcan siempre secos. De hecho numerosos excursionistas, después de luchar infructuosamente con el equilibrio, acabamos caminando literalmente por el cauce del río; de todas formas estuvo lloviendo casi todo el tiempo, por lo que el agua fue la verdadera protagonista de la jornada y mojó cabezas, troncos y extremidades a su antojo.

Después de tres horas de un húmedo y divertido paseo, acabamos en un almacén de vinos, en el que se procedió a la cata, lo siento pero tengo que decirlo, del peor vino que he probado en mi vida, aunque para gustos los colores. Sé que después hubieron arroces con conejos o con verduras en un restaurante cercano. Lo sé porque así estaba dispuesto, pero yo y los míos teníamos tareas pendientes y tras una simpática despedida dejamos a ese círculo de amigos y nos marchamos.

Fue una mañana extraordinaria, tanto por la belleza de la zona como por la grata compañía de los excursionistas.

El río Chicamo... Visita y paseo obligado. Muy recomendable,  pero que no se olvide nadie de llevar unos escarpines o en su defecto unas útiles chanclas o, simplemente calzado de repuesto.








miércoles, 11 de junio de 2014

Avistamiento de delfines "Calderón"


Como perros moviendo la cola. Así se comportaban las docenas de calderones que rodeaban el barco, incluso el sonido que emitían al utilizar su espiráculo recordaba a ése resoplar nasal que tienen los canes cuando muestran su afecto y saludan a sus amos.

Eran algo más de las nueve cuando llegamos al puerto deportivo de Mazarrón. Subimos a la embarcación que nos transportaría mar adentro. Rosa, una guapa y simpática bióloga, nos dio unas nociones básicas de los comportamientos de los distintos animales marinos que podríamos encontrar en nuestro viaje. Transcurrido un buen trecho se produjo el avistamiento. Grandes y pequeños ejemplares de éste, para mí, desconocido animal, se acercaron a nosotros y curiosearon lo que les dio la gana. No sé quién se alegró más de aquel encuentro, si ellos o nosotros, lo que sí es seguro es que fue un momento feliz para ambas "especies". Mi pequeña Alicia pensó que los delfines bebés hablaban con sus mamás y les decían: -Mira, mamá llevan una niña pequeña. haciendo un paralelismo absoluto de lo que su madre le había dicho a ella momentos antes; algo así como: -Mira Alicia, ese delfín lleva un bebé...

lunes, 17 de marzo de 2014

La Ventanica de Ojós

Sólo ver su cabeza, asusta. Varias veces he visto aparecer a ese pequeño dragón que asoma tímidamente su cuerpo para tomar el sol. Desconozco la longitud de su cola, pues nunca la vi. No parece valiente, pero da miedo. Su vida transcurre bajo una pequeña roca a la mitad del recorrido entre Blanca y Ricote, en el camino de la Ventaníca de Ojós.
En el paraje de Buyla, junto al embalse de Blanca, comienza la ascensión por un sendero que antaño era utilizado por arrieros que portaban sus frutas y verduras o las labores hechas con el abundante esparto de la zona, para venderlas en el mercado cuando tocaba. Todo está rodeado por pinos de la variedad carrasco y esparragueras cuyo fruto es esquilmado por aquellos que de vez en cuando seguimos este itinerario No es una ascensión demasiado dura ni siquiera larga. Veinte minutos serán suficientes para alcanzar una explanada en la que poder reponer fuerzas. Si tenemos suerte veremos a nuestro amigo el lagarto, que pardo y ceniciento quiere confundirse con las tonalidades del terreno. La vista alcanza a las poblaciones de Abarán, incluso Cieza y más cerca el embalse que como un lago natural, otorga al lugar una belleza singular. En lo alto, veremos el Pico de los Almeces en la Serranía de Ricote a más de mil metros de altura, nosotros no subiremos más de quinientos. Una hora después, siguiendo el sendero adecuado, pasaremos bajo la Ventanica de Ojós construida únicamente por la naturaleza. Se trata de un capricho de la roca que para ponerse guapa, deja una hendidura ojival que permite el paso a través de ella. Ya no falta mucho para llegar a Ricote. Unos minutos más y llegaremos. Primero alcanzaremos un mirador que nos asoma al valle y luego se abrirá ante nosotros el último reducto árabe de la comarca. Nos queda visitar la localidad, si queremos, y después volver por el mismo lugar reviviendo ese paisaje lleno de contrastes.

jueves, 13 de marzo de 2014

Comerlo aquí


            Pocas cosas hay en este mundo que pierdan con el paso de un corto espacio de tiempo las bondades sabrosas como las de un pastel de carne murciano. Muchos sabréis de que hablo y pensaréis de igual forma que yo. Más de un foráneo cuenta que al probar semejante delicia en esta tierra, ha portado insignes cantidades de este manjar con el ánimo de compartirlo con familia y amigos con resultado catastrófico. Vamos, a pique de que se los tiraran a la cara. Y es que hay que venir a Murcia y comerlo aquí. Por supuesto regado con mucha cerveza Estrella de Levante. Extraordinario.

martes, 21 de enero de 2014

La botella

La botella yacía tumbada en el suelo de aquella cocina de campaña. No le restaba ni gota.
Eso nos dijo su titular a mi amigo Vicente Contreras y al que lo cuenta. Pero esa conversación no fluyó de su boca sino unos días después del descubrimiento. Sus sospechas eran fundadas: la botella no se cayó sola, alguien la colocó allí simulando un accidente. Aún así, no le hubiera causado un gran malestar, si no fuera porque la falta de brandy  le impedía fabricarse su "Belmonte"* habitual. El caso es que un rictus de cinismo se posó en nuestras caras y con una leve sonrisa aducimos no saber de que se nos hablaba, lo que derivó en una risotada general de todos los presentes.
Recuerdo que aquella tarde de verano tornó el calor en sueño, y no fue por aburrimiento, Vicente y yo jamás nos hemos aburrido; "tal vez" fuera por haber dado fin a una botella de 501 a la que tan solo le faltaba un buchito para estar completa.
Hoy, que las vueltas de la vida hace que aquel grupo de amigos nos veamos muy de tarde en tarde, nos reímos notablemente rememorando aquel momento vivido veinte años atrás.

* En Murcia, café, leche condensada y brandy.

jueves, 16 de enero de 2014

El Gorguel, esa tierra yerma

Hay quien vive solamente mirando al cielo, contando nubes o adivinando sus formas, pero lo habitual es que el ser humano, tal y como está planteada la vida de los últimos siglos, tenga que buscar las habichuelas y el pan con el sudor de su frente. Éste es el sistema en el que nos ha tocado vivir, claro que luego están aquéllos que no lo aceptan y que viven gracias a los que sí lo aceptamos. 
Este hecho empírico de que es necesario trabajar para vivir, nos lleva a la conclusión de que para ello hay que tener trabajo, algo que últimamente escasea. Pues bien, a veces la vida ofrece oportunidades: en esta ocasión es que algunas empresas poderosas, se han fijado en El Gorguel para construir un gran puerto marítimo de mercancías al que los expertos auguran un esplendoroso futuro, que sin duda, podría levantar la olla de muchas familias, hoy hambrientas.
Parece ser, según dicen expertos de otro tipo, que el desarrollo de semejante emporio, llevaría a la destrucción de parte del ecosistema actual de la zona, hecho que me disgusta como al que más, poniendo por delante que soy un firme defensor de la naturaleza, pero hay que ser congruente, y en este caso lo congruente es dar de comer al hambriento, mal que me pese y evitar que todo ese patrimonio se genere en otros lugares, haciendo que esto sólo sea el paraíso de un nutrido grupo de vejestorios cuya riqueza proviene de oportunidades que aquí dejamos pasar. 
Lo que no quiero dejar pasar es la ocasión sin decir que el profundo deterioro de El Gorguel y el de otras costas próximas, se llevó a cabo muchos años antes, con los millones de toneladas de detritos, vertidos al mar por las empresas mineras.
En resumen: hágase, con vigilancia pero hágase.

martes, 14 de enero de 2014

Vueltas y vueltas

Muy bien explicado Sr. Vega, pero cuando las rotondas tienen un montón de carriles, y más de cuatro salidas, y sobre todo cuando están reguladas por semáforos; a pesar de que la norma es exactamente igual, no resulta tan fácil. Si un conductor se encuentra en el anillo interior y tiene dudas de cual es su salida, puede morir de inanición mientras va saltando de un semáforo rojo a otro. Las rotondas fueron inventadas para agilizar el tráfico sin necesidad de semáforos, y si no haber dejado los cruces tal y como estaban. Además, en mi opinión sólo deberían existir rotondas de dos carriles y cuatro salidas, lo demás son trampas y cepos en los que todos los conductores nos hemos llevado más de un susto.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Soplo de vida


-Mira, el gorrión nos avisa. Su muerte anuncia que la nuestra está próxima. Haz como yo, no respires o respira poco; así, despacio. De esta forma el último soplo de vida llegará algo más tarde. Sí, ya sé, cinco minutos o a lo sumo diez… Al final, se cargaron el planeta.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

15 años sin Gloria


La radio me recuerda que hoy hace 15 años que nos dejó Gloria Fuertes. A vuelapluma he tomado nota de algunas sentencias mencionadas por ella y reproducidas por esa emisora: "Nací en Madrid a los dos días de edad; mi madre casi se muere por vivirme". "Puedo escribir un poema diario, pero un cuento de niños no; para escribir cuentos de niños hay que quitarse de la cabeza las preocupaciones de adultos; un cuento a la semana, sí". (...) me avergüenza ver libros de piel de hembra ante tanta hambre. "¿El genero humano...? a veces encuentras una pana que da gusto acariciar...

jueves, 25 de julio de 2013

Rey de reyes



No me considero republicano, aunque algunas reflexiones que en ocasiones leo de comulgantes de esa ideología me resultan atinadas. A lo mejor es que no me gusta nada esa franja morada de la bandera, que para mí que es el resultado de un rojo desteñido. Tampoco me gusta esta monarquía de la que chupa de la teta y seguirá chupando, salvo que algún prohombre lo cambie,  toda la prole de su majestad. Pero al rey lo que es del rey. Lo digo porque de la visita del nuestro al de los de la chilaba, se deriva que con dos jijís y dos jajás y una buena suma de pasta (que todo hay que decirlo), va a permitir faenar en esas costas africanas a nuestros pescadores para que el resto de los españoles, Cataluña incluida, podamos disfrutar de esos frutos de la mar. A lo que hay que añadir otra bonanza, y es que el encuentro sacará de las filas del paro a setecientos braceros que recobrarán la alegría junto con la de sus familiares y amigos, que no hay cosa más bonita que ver a los churumbeles hincar el diente al bocata dejando atrás el zurrir de tripas.
Lícito es reconocer que este Juan Carlos "el cojo"; Sí, nuestro Juan Carlos "el plenipotenciario", algunas veces cumple y cumple bien, haciendo lo que ningún otro español puede hacer aunque quiera, o alguien imagina a Rajoy ganando pulsos a los árabes...

viernes, 12 de julio de 2013

Maldito Chino

Simpáticos personajes, majaretas todos ellos; elucubraciones caprichosas que son descritas socarronamente por el escritor y mercero o mercero y escritor (como él prefiera), de forma que provoca la carcajada a cada renglón leído. Una historia que se presenta con una fuerte dosis de ironía no carente de misterio y con un toque de raro romanticismo. Podría tratarse de la búsqueda en el lejano Egipto de alguna reliquia sagrada o del mismísimo Santo Grial y que los grandes detectives de la literatura anduvieran tras su pista, pero entonces habría sido una novela seria y seguramente insulsa. Paco elige el camino de la comicidad y será un perro chihuahua el elemento de búsqueda, su amo y promotor de la BRE(A) el investigador y una España rocambolesca el lugar en el que se desarrollan los hechos


La burla, el sarcasmo y la mordacidad son aspectos que inducirán al lector a interpretar la novela como un chocante corte de mangas al sistema actual y sin dejar títere con cabeza. Yo por mi parte se la recomiendo a jóvenes y mayores; seguro que se sentirán gratificados con esta lectura. Y a ti Paco, te digo que ya estás tardando en ponerte en contacto con los más insignes traductores para la publicación de “Maldito Chino” en esos países grandes de cojones.

viernes, 21 de junio de 2013

La Polaroid

-Norman, ¡atento!, mira al pajarito. Bromeó Elisa, apoyando la polaroid en su mejilla.
Al instante Norman tapando con la mano el objetivo, dijo:
-Por Dios Elisa, ni se te ocurra, esa maldita máquina inmortalizó la muerte en los Balcanes. Todavía sufro pesadillas rememorando ese conflicto.
-¿Cuándo serás capaz de olvidar aquello?
-Cuando regresen a la vida aquellos muertos.
Esa polaroid que después de tanto tiempo apareció en aquel olvidado cofre donde Norman guardaba su material de trabajo, se desintegró estrellada en el suelo fragmentándose en decenas de piezas.
Ambos se miraron y sin decir nada, se fundieron en un reconfortante abrazo.

martes, 28 de mayo de 2013

La camella Paca

Ni las conozco ni maldita la falta que me hace conocerlas, la Paca y su hija la Guapi, no van a ir a chirona (bueno la Paca ya está dentro pero por otros delitos) porque dice "la sala" que se acordó una medida "sin motivación suficiente". O sea, que a estas dos, que supongo que la policía Local y la Nacional, la Guardia Civil y hasta Scotland Yar, las conocen como las mayores traficantes de heroína y cocaína del archipiélago balear, no tienen motivos suficientes para sospechar de semejantes pájaras o carecen de material suficiente como para pincharles el teléfono. No sé, espero que mis amigos Lorenzo Silva o Jerónimo Tristante que ambos se codean, aunque sea literariamente, con los cuerpos de seguridad del estado o en su defecto, algún abogado avezado, me explique como es que, un juez, sabiendo de la culpabilidad de alguien, ordena "puerta y calle" porque el cassette estaba caducado o era made in China o porque no había suficientes motivos para sospechar del presunto delincuente, cuando a estas dos se las conoce desde su niñez. 
Mal está que cojan a un juez oyendo lo que el reo le cuenta a su abogado defensor, pero en mi opinión es mucho peor que la justicia además de ciega, se haga la tonta; porque, desde este rincón maravilloso que es mi casa, sin más luces que las que me da el sentido común, voy a pensar que los jueces son gilipollas, Vamos a ver señorías, si en las grabaciones se escucha a la Paca y a su hija o a la hija y a la Paca como negocian el precio del alijo, el lugar de encuentro y la hora del evento, ¿qué más da que el policía estuviera fuera de servicio o bebido o fumado? Si se reconoce la voz y se demuestra que no se ha manipulado la cinta u otro artilugio grabador, pues vamos a darle el mérito que tiene el esfuerzo de nuestros policías y guardias civiles y a dar por buenas esas pruebas, que a todas luces, lo son; que parece mentira que hayáis estudiado tanto y tanto tiempo, para que luego se escapen los malos con tanta facilidad. ¡Ah! Por cierto, en la misma operación y por idénticos motivos, se nos escapan cuarenta malos más que eran del mismo proceder que la camella.
Otrosí, que dicen sus señorías, en los casos en los que exista duda razonable, chitón; no he dicho nada.