Simpáticos personajes, majaretas todos ellos; elucubraciones
caprichosas que son descritas socarronamente por el escritor y mercero o
mercero y escritor (como él prefiera), de forma que provoca la carcajada a cada
renglón leído. Una historia que se presenta con una fuerte dosis de ironía no carente
de misterio y con un toque de raro romanticismo. Podría tratarse de la búsqueda
en el lejano Egipto de alguna reliquia sagrada o del mismísimo Santo Grial y
que los grandes detectives de la literatura anduvieran tras su pista, pero entonces
habría sido una novela seria y seguramente insulsa. Paco elige el camino de la
comicidad y será un perro chihuahua el elemento de búsqueda, su amo y promotor
de la BRE(A) el investigador y una España rocambolesca el lugar en el que se desarrollan
los hechos
La burla, el sarcasmo y la mordacidad son aspectos que
inducirán al lector a interpretar la novela como un chocante corte de mangas al
sistema actual y sin dejar títere con cabeza. Yo por mi parte se la recomiendo
a jóvenes y mayores; seguro que se sentirán gratificados con esta lectura. Y a
ti Paco, te digo que ya estás tardando en ponerte en contacto con los más
insignes traductores para la publicación de “Maldito Chino” en esos países grandes
de cojones.

Muy bien. Me encanta
ResponderEliminar