jueves, 19 de julio de 2012

Sed


        Sólo mis manos pueden cubrirme. El sol me ciega y abrasa, calienta sobremanera la pequeña embarcación hinchable que me transporta a la deriva; me lastima, me quema cuando apoyo cualquier parte de mi cuerpo en su estructura. Siento como la piel se contrae, la dermis se estrecha quebradiza como el lecho seco de lo que fue una ciénaga, y me produce una comezón insoportable que trato de aliviar con agua de mar, pero la sal al secarse hace crecer esa picazón. Desespero y lloro, y mi llanto es seco igual que el interior de mi boca que además es completamente áspero como un retal de arpillera, no fluye saliva alguna y el aire, en exceso ardiente, hiere mis pulmones. Muero de sed entre tanta agua.  No puedo distinguir dónde se halla la línea que separa el cielo del inmenso océano.

       La ansiedad me agota, el cansancio me vence y duermo. Entonces, noto como una leve sonrisa se dibuja en mi cara... Se trata de un mal sueño, una pesadilla infantil.
-Cuando despierte estaré en la cubierta del Lusitania tumbado en una de sus confortables chaises longues... Entonces abro lentamente los párpados... El sol me ciega y abrasa, la comezón es insoportable y el aire en exceso ardiente, hiere mis pulmones.

jueves, 12 de julio de 2012

Navidad sin blanca


Te has cubierto de gloria Mariano. Los pantalones te los bajas tú y te pones a cuatro patas, pero a los que nos dan por el culo es a nosotros, a los españoles de pro, que sin participar en los derroches y corruptelas del político de turno, ni de las maquinaciones de los banqueros que nos esquilman y se lo llevan crudo robando a manos llenas con el contubernio de gobernantes y jueces que miran para otro lado. 

Mira que es difícil, pero con un pasito más vas a hacer bueno a tu predecesor. Se necesita ser tonto para quitar la paga extra de Navidad a los funcionarios. Vamos que si yo fuera "El Corte Inglés" te corría a gorrazos. El otro, Zapatero, fue menos tonto:  redujo el sueldo, que para el caso es lo mismo, pero no tocó las pagas, así mantuvo la ilusión de que los funcionarios celebraran la Navidad con toda normalidad. No, tú no. Tú te cargas el comercio de un plumazo, pues a ver quien compra turrón o cava o los Reyes a los niños una vez que se pague la hipoteca y los gastos corrientes de luz, agua, gas y teléfono con su I.V.A. repercutido, ya me contarás.