jueves, 24 de mayo de 2012

En mala hora



Tenue, constante y desgarrador era el llanto de una adolescente, un llanto capaz de romper el corazón a los que como yo, escuchaban ese lamento. No me hizo falta presenciar el momento que provocó ese dolor. Sin embargo, sí alcancé a ver sueltos, dos perros grandes de los que figuran en las listas de peligrosos, que acompañados por el imbécil de su amo, hacían mutis por el foro a la chita callando. Comprendí lo sucedido porque la chiquilla gritaba "llevadla al veterinario" al tiempo que alguien portaba en las palmas de sus manos una perrita pequeña y peluda que yacía con la cabeza colgando. Su único pecado fue pasear por las calles de su barrio con su joven ama en una noche fatídica y toparse de lleno con dos cobardes animales sedientos de sangre acompañados de un humano inconsciente. 




miércoles, 23 de mayo de 2012

Bon appétit en sesenta palabras.


-Tomamos cuarto y mitad de vocabulario afín que trocearemos en juliana. Lo echamos con cuidado en un recipiente previamente calentado y añadimos un puñado de signos de puntuación.
-Cocemos a fuego lento hasta comprobar que la mezcla es homogénea y toma consistencia.
-Colamos y retiramos las comas, los puntos y las letras sobrantes.
-Sazonamos al gusto, emplatamos y.…. ¡voila!

viernes, 18 de mayo de 2012

La casa vacía de Josep Renau



En esa casa tan desabrida y peculiar de la calle Josep Renau, el aire rancio y húmedo, huele a ceniza vieja y ceras ardiendo que se mezclan con  un aroma singular que no consigo identificar. Una venda aterciopelada tapa mis ojos que sólo perciben el titilar de las llamas que adivino alrededor. Sin duda, decenas de cirios iluminan el lugar.  Las suaves manos que me sujetan, me llevan a otra estancia mucho más cálida.
Ese extraño olor ahora es mucho más penetrante. Me irrita no saber de que se trata.
Escucho el canto de personas que me rodean. No, no es un canto, es un retintín, un sonido gutural que sube de tono y retorna al inicio secuencialmente.
No entiendo por qué estoy desnuda. Alguien me toma en brazos y tiende mi cuerpo boca arriba. De forma simultánea percibo como me atan de manos y píes. La espalda queda arqueada porque han atado mis manos por encima de mi cabeza… y me duele… tal vez por eso, alguien coloca algo bajo mi trasero.
-¡Dios! Estoy siendo violada-. Trato de evitarlo pero es inútil, mi grito se ahoga y no consigo emitir ningún sonido, el retintín musical se acelera, encima de mi cuerpo alguien me penetra, copulando de una manera tosca y grosera…
Todo termina, lloro. Las lágrimas resbalan sucias por mis mejillas. De pronto, una mueca de terror ocupa mi cara… -ese olor, ese persistente olor es un aroma lácteo…, caprino…

-Cuando cuente tres chasquearé los dedos y despertará... uno, dos, tres...

jueves, 17 de mayo de 2012

Eurovegas

Desde hace unos días se viene percibiendo en distintos medios de comunicación que hay un ricachón americano de los del "norte de América" que quiere hacer una inversión en España y dotar a nuestro país de una metrópolis del juego a imagen y semejanza de Las Vegas (Nevada, EE.UU.) cuyo nombre a la sazón sería "Eurovegas". No parece que debamos dejar escapar semejante oportunidad, si tenemos en cuenta que la de allá es la ciudad con más visitantes de todas las de USA y que los que van a dejarse los cuartos no son precisamente "perros-flauta",  sino más bien gente acomodada o de la jet set. Sí, ya sé que existen ciertos peligros, pero nada que no pueda ser mitigado por un nutrido servicio de seguridad. 
La cosa no es baladí. Se trata de hacer una ciudad hotelera con varios millones de todo..... millones de metros cuadrados, millones de ladrillos, millones de empleados, bueno alguno menos; millones de bombillas, millones de escaparates, etc.,etc.; pero sobre todo millones de  Euros de esos que tanto cuesta lograr. 
Pero lo que me resulta inaceptable es que sea la Comunidad de Madrid o la de Cataluña las que ofrezcan sus terrenos para albergue del lugar de ocio y dispendio a sabiendas de que ambas regiones son las más acaudaladas de España. Yo por si se llega a tiempo, propongo que María Dolores de Cospedal (Mari Loli para los amigos) realice su puja y se ponga al frente de las negociaciones, pues en el caso de triunfar, en su comunidad hay un lugar inmejorable para la construcción de semejante emporio: los aledaños del aeropuerto de Ciudad Real, con lo que se conseguiría engrosar las vacías arcas de una comunidad severamente castigada y mira por donde pondría en marcha un aeropuerto al que sólo tendría que retirar las muchas salicornias que angostan sus pistas y hangares. Un aeropuerto que sería de los más rentables de España o tal vez de Europa y a tiro de piedra de Madrid.

lunes, 7 de mayo de 2012

El alba


Sólo faltaban unos metros para alcanzar la trinchera que le daría cobertura de salvamento. El enemigo casi lo tenía al alcance. Suerte que todavía el Sol no se había hecho presente y las sombras, cómplices, lo ocultaban. El cansancio de una larga noche hacía mella sobre él. Comenzaba a sentir la falta de aire y una punzada de fatiga le dañaba el costado izquierdo.
-Tengo que llegar, necesito llegar. -Pensaba.
Unos pasos más y alcanzaría su meta.
Los minutos transcurrían y ya el alba teñía de mil colores los contornos. Las figuras comenzaban a hacerse patentes. Por eso no tuvo más remedio que avanzar arrastrándose para evitar que lo descubrieran. Se detuvo durante unos instantes. Era preciso descansar. El dolor y la fatiga eran insoportables. Fue entonces cuando llegó a sus oídos el rugir de un motor; tomó aliento y continuó su huída hincando una tras otra las puntas de sus píes. El impulso arrastraba su cuerpo que era severamente lacerado por los guijarros que encontraba a su paso. Las rodillas comenzaban a fallarle; continuos calambres paralizaban sus piernas que precisaban ser frotadas por sus manos. Esto ralentizaba su marcha. El abundante sudor inundaba sus ojos. Las sales segregadas le producían un terrible escozor cegándole casi por completo. El motor que antes escuchaba lejano, ahora es endiabladamente ruidoso; está cerca, pero de forma milagrosa aún no se encuentra a la vista de su enemigo y lo sabe; por eso gira sobre sí mismo y una vez boca arriba flexiona una y otra vez las rodillas y comienza a recuperarse.
-Sólo faltan diez metros. -Se oye decir a sí mismo. 
-Diez metros más y estaré salvado.
El astro Sol se abre camino; ya se ve un círculo encarnado completo y la luminosidad es total. El enemigo se aproxima.
-Hay que correr, no tengo más remedio que correr para alcanzar mi meta.
Esa actitud va a ser su perdición. Al ponerse de pie es visto:
-¡Juaaan!, no corras y ven aquí ahora mismo.
Juan gira el cuello y con las manos enlazadas a modo de súplica, contesta:
-Padre, lo siento; me he equivocado, no volverá a ocurrir.
-Mírate como vas? toda la noche de juerga, la ropa destrozada, y seguramente bebido. -Dice el padre desde lo alto del tractor.
-Ponte la ropa de faena que es tiempo de cavar las patatas. Si dejamos pasar más días se pueden poner bravas y no habrá quien las arranque...
Y Juan cabizbajo barrunta:
-Que hartazón de patatas...