lunes, 6 de marzo de 2017

Gastañaga


Adoro a los catetos. Esos hombres y mujeres que por lo general cuando visitas su pueblo te abren la casa y la nevera y a pocos ruegos te enseñan el pueblo y a su gente. Ay si hubieran tenido oportunidades... hoy serían buenos médicos o ingenieros o insignes escritores, pero la adversidad económica  no les permitió ser conocedores de las letras y las ciencias. Sólo saben y muy bien sacar provecho de tierras y animales para que tú comas y engordes. Es curioso, pero uno de los sitios en los que me he encontrado a esos buenos catetos ha sido en el país vasco, porque amiga Gastañaga, "Jesules giles" hay en todas partes,

En cuento a lo de españoles atrasados... ¿No sigue habiendo allá por esas tierras de Euscadi sociedades gastronómicas a las que no se permite la entrada a las féminas? Eso en el resto de España no está bien visto, es más se considera un atraso. Eso sí, en los salarios estamos peor que vosotros. Será por aquello de los fueros de 1841, ¡Que suerte!
Transijo, pero si voy a Bilbao a vender mis artículos, me guardaré muy mucho de decir al posible cliente: - Oye tú, Cara anchoa o cateto o atrasado mira lo que tengo, porque seguramente no me miraría bien y lo más probable es que me llevara una buena hostia.
Que suerte tienes viviendo en un sitio privilegiado. Seguramente no lo mereces.