Muy bien explicado Sr. Vega, pero cuando las rotondas tienen un montón de carriles, y más de cuatro salidas, y sobre todo cuando están reguladas por semáforos; a pesar de que la norma es exactamente igual, no resulta tan fácil. Si un conductor se encuentra en el anillo interior y tiene dudas de cual es su salida, puede morir de inanición mientras va saltando de un semáforo rojo a otro. Las rotondas fueron inventadas para agilizar el tráfico sin necesidad de semáforos, y si no haber dejado los cruces tal y como estaban. Además, en mi opinión sólo deberían existir rotondas de dos carriles y cuatro salidas, lo demás son trampas y cepos en los que todos los conductores nos hemos llevado más de un susto.
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