Que le tengo cariño a Molina de Segura es sabido por muchos. Tengo buenos amigos allí, y cuando voy me siento muy querido y bien tratado por sus gentes. Bien, pues ayer me invitaron a pasar la tarde y disfrutar de la Cabalgata, cosa que hice encantado. Transcurridas algunas horas, la llamada de la naturaleza hizo que buscara donde aflojar la vejiga. La experiencia de muchos viajes me dice que los aparcamientos subterraneos tienen "servicios para ese uso", he aquí el "borrón": el aparcamiento que se encuentra en las inmediaciones del ayuntamiento, ese muchacho calvo, de treinta años (más o menos), regordete y de estatura escasa, mientras tecleaba un ordenador me dijo que no, que esos servicios sólo son para clientes. Yo le dije que tal vez otro día lo fuera pero que me urgía mear, a lo que respondió que eran órdenes de la dirección de la empresa. Pues yo le digo a él y a la dirección de la empresa en murciano para que se entienda: "VERSE A LA MIERDA" y de paso les echo una maldición que me callo como un deseo, para que se cumpla.

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