Nadie les pone freno. Hoy he leído que en Granada un pobre hombre, sobre el que pesaba una orden de desahucio, se ha quitado de en medio para siempre. Ahora resulta que con la creación del denominado "banco malo", los "mala folla" de los otros bancos, le van a colocar los activos tóxicos, es decir, "las púas". Ya se han olvidado de la dación en pago o del alquiler hasta la llegada de tiempos mejores o de cualquier otra solución intermedia. No, ahora lo que interesa es desahuciar deprisa y corriendo al que no pague religiosamente, para deshacerse del piso y del pobre "púa" y endosárselo con la misma rapidez al puñetero "banco malo" al que en breve convertiremos en una perica en dulce soltándole los dineros que hagan falta para ello. ¡Sanguijuelas!
Y mientras tanto, mi "querido" Rajoy: como el que ve llover...
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