-Madre, no puedo dormir, hace frío.
-Acércate hijo, deja que mi brazo te abrigue.
Y se acerca.
Y la tos ruge en el pecho del niño.
Y redoblan los dientes en la boca de la madre.
Y los harapos no son suficientes...
Rompe el día, y gruñen las tripas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario